Tal como lo planeamos después de comernos las uvas, allí estábamosJoaquín y yo, a las 10'30 del primer día del año, sobre nuestrasbicicletas, en una plaza del pueblo.El día amaneció soleado, pero el aire era frío, muy frío. Nuevegrados de temperatura, el asfalto mojado por la humedad de la noche, ylas calles vacías.
Tomamos la carretera a Fayón, y con nuestro paso tranquilo, charlandoy mirando el paisaje que amanecía en un nuevo año, protegiéndonos delviento fuerte que nos frenaba, a una media de 21 km/h llegamos al bardonde nos comimos un pequeño bocadillo.En la tele del bar, el concierto de Año Nuevo. En la barra, una granbandeja con las bolsitas de 12 uvas que sobraron de la noche anterior.
De nuevo en la bici, el aire en contra nos hizo acoplarnos en pequeñosrelevos unos kilómetros de recta que enfilaba hacia el oeste. Cuandogiramos, volamos a 50 km/h camino de casa, llegando a una media de22,90.Mis primeros 59 kilómetros del año.
Un brindis por la nueva temporada.
Me conformo, en este 2006, con seguir siendo feliz sobre la bicicleta.
59,26 kms en 2:35:01 // altitud acumulada: 650 metros
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